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Mostrando entradas de marzo, 2020

TRAJANO, PLINIO EL JOVEN Y ESCLAVOS EN EL EJÉRCITO.

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Gayo Plinio Cecilio Segundo, conocido como Plinio el Joven, intercambió correspondencia con el emperador Trajano sobre dudas en su gestión como gobernador de Bitinia-Ponto. Esta provincia romana estaba situada, más o menos, en las tierras de la actual Turquía que son bañadas por el mar Negro. De todas estas cartas, unas 120, nos fijaremos hoy en la que se hace una consulta sobre el problema de los esclavos y su servicio en el ejército. Gayo Plinio al emperador Trajano. «Sempronio Celiano, joven distinguido, me ha enviado dos esclavos que habían sido encontrados entre los reclutas, cuyo castigo he aplazado para poder consultarte a ti, fundador y sostén de la disciplina militar, sobre la naturaleza de su pena. Mi duda se basa sobre todo en el hecho de que, si bien ya habían prestado juramento militar, no obstante no habían sido asignados a ninguna unidad. Por ello, te ruego, señor, que me indiques que regla he de seguir, sobre todo porque se trata de establecer un precedente.» E

BREVE INTRODUCCIÓN DEL MUNDO ROMANO Y LA MUERTE.

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En Roma la muerte de un individuo implicaba el respeto riguroso de unos ritos funerarios, que evidentemente variaban según la clase social del difunto. Todo eso unido a unas complejas prácticas sociales y de supersticiones, muchas veces originadas en tradiciones prerromanas o variables locales. El cadáver era considerado funesto (impuro) y todo aquello o aquel que lo tocaba se contaminaba por ello, debiendo ser posteriormente purificado. La domus (casa) donde alguien fallecía y todos los que la habitaban, pasaban a ser calificados también como funestos. Manteniendo esta visión en ellos hasta la sepultura. A los funerales se les llamaba normalmente funera justa o exequiae , aplicándose el segundo término al cortejo o la procesión fúnebre ( pompa funebris ). En principio había dos tipos de funerales, los públicos y los privados: *A los primeros se les conocía como funus publicum , la ciudad era invitada a asistir y a honrar al fallecido . Eran pomposos y se celebraban de d

DEFIXIONUM TABELLAE (TABLILLAS MÁGICAS DE MALDICIÓN).

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Las tablillas mágicas conocidas habitualmente como defixiones son textos de carácter mágico, cuyo soporte es siempre el plomo y cuyo contenido es generalmente una maldición o una atadura. Obedecen al deseo de perjudicar, causar la muerte o cambiar la voluntad de la víctima. Enclavándose, por tanto, en el contexto de la magia negra. La utilización del plomo, aparte de que es fácil de trabajar y obtener, está cargada de simbolismo, ofrece: frialdad, pesadez y esterilidad. Lo que lo hace sumamente adecuado para la maldición. Se le considera por estas cualidades regido por Saturno, en antigua astrología el planeta maléfico por excelencia. Además, por su color gris está vinculado con la muerte. Estaba recomendado, en láminas, como material de escritura para encantamientos y defixiones . Tablette de défixion d'Eyguières, dominio público. Ejemplo de maldiciones o ataduras amorosas. En esta una mujer pugna por el amor de otra: (SGD 151, Hermúpolis Magna, S.III –II d.

LAS MATRONALIA.

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Según nos cuenta Ovidio, el rey de Roma, Rómulo, se quejaba a su padre, Marte, de que a pesar de que lo había pregonado ninguna tribu, por lejana que fuera, quiso dar a sus hijas en matrimonio a los romanos. El dios conmovido por las palabras de su hijo le dijo: —Te he dado, hijo, el carácter de un padre: fuera las súplicas; las armas te darán lo que deseas. Se preparó entonces la trampa a los sabinos y estos fueron invitados a una fiesta; unos dicen que dedicada a un dios arcaico llamado Conso, otros que dedicada a Hércules. Tras engañar a los confiados sabinos y encerrarse tras las murallas los romanos tomaron por esposas a las mujeres secuestradas. Como era de esperar los sabinos montaron en cólera y prometieron venganza. Tras periodos de guerra y tregua llegó la batalla decisiva, pero para entonces las hijas y hermanas de los sabinos ahora eran esposas y madres de romanos. Tito Tacio lideraba a los Sabinos y Rómulo a los romanos. Mientras los dos ejércitos tomaban posici